
Anclado entre las mas altas peñas de la sierra norte de Cadiz, como nido de águilas, y rodeado de bosques de pinos, encinas, alcornoques y pinsapos, esta el pueblo de Grazalema. Lleg

ando, antes de doblar la curva que da acceso al pueblo, sorprende es resplandor blanco de las fachadas de las casas y no hay mas remedio que parar para disfrutar del paisaje, de los aromas del bosque y de los ocultos sonidos de la vida cotidiana a lo lejos.
Cualquier época del año es bueno para perderse por la zona, yo prefiero la primavera.

Las cunetas de la carretera se llenan de flores , y entre los arboles, a trechos , las verdes praderas se van llenando de color, a veces, blanco, a veces amarillo, a veces azul.
Se entra casi directamente a la plaza principal del pueblo, donde están uno frente al otro, el edificio del ayuntamiento y la iglesia. En la plaza hay una vieja fuente que no para de manar agua limpia y cristalina y que a mi siempre me ha llamado la atención por las caras , todas distintas, de cuyas bocas fluye el agua. Es obligado acercarse a la plaza de los Asomaderos para disfrutar del paisaje. En

la plaza esta el Centro de Información Turística, que además de poner a posposición de los visitantes todo tipo de información gráfica, planos, mapas, alojamientos, han puesto en valor un viejo molino granero y un viejo telar, a la vez que tienen todo tipo de productos artesanales de tradición en la zona. Aquí se pueden encontrar algunos de nuestros bolsos, realizados con tejido de jarapa además de artículos de otros artesanos.
(Mas información: http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/servtc5/ventana/mostrarFicha.do;jsessionid=92EB4F72FE0D48E5C7D7B48DF0760A42?idEspacio=7411http://www.centrodeinformaciongrazalema.info/ )